Las calles Granville y Luis María Drago, de la localidad de Rafael Castillo, volvieron a ser doble mano tras las quejas vecinales por el cambio de sentido que había dispuesto la Secretaría de Tránsito y Transporte, lo que generó que algunas líneas de colectivo cambien su recorrido.

El cambio de sentido de una arteria vial tan importante como Granville provocó accidentes de tránsito en la zona y creció la inseguridad por el hecho de que las paradas de colectivos dejaron de estar ubicadas sobre una avenida iluminada y concurrida.
El reclamo lo llevó a cabo el concejal Daniel Novoa, quien se reunió en dos ocasiones con los vecinos y vecinas para elevar el pedido ante las autoridades municipales pertinentes.
“Hicimos un gran trabajo en conjunto con los vecinos, que juntaron más de 500 firmas y logramos que la línea 242 retome su recorrido habitual y estamos a la espera de que la 96 también lo haga”, afirmó el presidente del bloque del Frente Renovador.
El cambio de sentido fue implementado directamente por la Secretaría de Tránsito y Transporte sin notificar al Honorable Concejo Deliberante, que debe legislar sobre el espacio público en el distrito.
En ese sentido, Novoa indicó que “presentamos una nota exigiendo que la línea 96 cambie su recorrido. Esperamos que los concejales seamos consultados cuando se tome una medida de esta importancia porque el HCD debe estar notificado de estas acciones”.