El arresto se produjo en inmediaciones de un domicilio ubicado en la calle Vogel 2200, en Rafael Castillo, donde los efectivos de la DDI montaron una vigilancia encubierta y lo encontraron luego de recibir el dato de que se refugiaba en ese lugar.

El sospechoso fue identificado por las fuentes como Elías Ezequiel Lugo de 25 años y su detención fue concretada la noche del jueves por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza.

Lugo, quien se negó a declarar y continuará detenido, es el cuarto acusado que tiene la causa, ya que el pasado miércoles fueron apresados dos adolescentes de 16 y 17 años, y otro joven, de 25, identificado como Nicolás Guillermo Bozzolo.

“Con la detención de Lugo, se cierra el circulo de delincuentes buscados en el crimen de Jara. Ahora se realizará el trabajo de reconstruir lo sucedido y ver las responsabilidades de cada uno de los participantes que se negaron a declarar. Ahora se espera resultados de pruebas de peritajes y otros trámites judiciales para avanzar en la investigación”, contó a Télam un vocero judicial allegado a la causa.

Todos quedaron imputados por “robo agravado y homicidio criminis causa”, es decir, matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad, delito que prevé prisión perpetua, en una causa que está a cargo del fiscal Marcos Borghi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios Dolosos del Departamento Judicial La Matanza, aunque los dos adolescentes apresados ya quedaron a disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.

¿Qué sucedió?

El hecho se registró el domingo 16 del corriente en el cruce de las calles Juan Carlos Llerena y Esteban Echeverría, cerca del límite entre Gregorio de Laferrere y Rafael Castillo.

Tras ser alertados por un llamado al 911, efectivos del Comando de Patrullas local se dirigieron hasta el lugar y constataron un joven había sido asesinado de un disparo en la nuca.

Según las fuentes, la joven victima, identificada como Iván Jara de 25 años, trabajaba como chofer de la aplicación de transporte de pasajeros Uber y su Chevrolet Corsa gris apareció el lunes por la mañana incendiado a unas diez cuadras del lugar de donde dejaron su cuerpo.

Los voceros aclararon que desde ese vehículo no fue arrojado el cadáver y se procuraba identificar el rodado usado por los delincuentes, un auto de la misma marca y modelo.

Sergio, padre de la víctima, había dicho que para él fue “un claro robo al voleo por parte de rastreros como hay todos los días”.