(Foto: web)

Las mujeres ganan menos que los hombres y tienen gastos extras solo por la condición de ser mujer o persona menstruante: las toallitas, tampones y copas menstruales. Para tener una idea, si se utilizan toallitas el costo de menstruar asciende a $1.933 anuales tomando Precios Cuidados, y $3.228 al año si se utilizan productos por fuera de precios cuidados (los más vendidos). Si se usan tampones, en cambio, este rango se ubica entre $2.158 (ofertas) y $4.327 con los productos más caros.

Si se recuerda que la menstruación acompañará a las mujeres cerca de 40 años, estamos hablando en concreto de $180.000 total en un país sin inflación. Algo que los hombres nunca pagarán para sí, y que muchas mujeres no llegan a comprar. Por eso se pensó en programa de Justicia Menstrual.

Lo cierto es que las barreras económicas al acceso de productos de gestión menstrual tiene implicancias en la salud, la educación y el trabajo, según un informe de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género. Allí se da cuenta que las mujeres se ausentan de la escuela o de sus puestos de trabajo, dejan de hacer actividades y, en algunos casos, recurren a alternativas para gestionar su menstruación que pueden afectar su salud (uso de trapos o elementos no higiénicos).

¿Qué es la justicia menstrual?

Durante 2020, en Argentina se pusieron en marcha numerosas iniciativas que dieron lugar a una mesa de trabajo autodenominada Foro de Justicia Menstrual, en donde se articularon acciones para promover el acceso a los Programas de Gestión Menstrual.

Este espacio surgió como respuesta a una demanda concreta. Durante la pandemia, las mujeres sufrieron un gran impacto tanto en la pérdida de empleo como de ingresos. En los hogares más pobres, la compra de tampones o toallitas se volvió un problema y se acrecentó la pobreza menstrual.

Por eso los Gobiernos, junto a legisladoras, pusieron en marcha diversas iniciativas que tienen como eje la gestión menstrual, con el objetivo de romper estereotipos y eliminar tabúes, generar mayor acceso a la educación y la salud sexual y reproductiva, disminuir costos de productos, proveer algunos gratuitos a poblaciones vulneradas, promover
el uso y la producción de elementos sustentables.

En resumen, la Justicia Menstrual es la conquista de programas de gobierno y escenarios donde las mujeres no tengan que enfrentar más costos solo por el hecho de ser mujeres.

Justicia Menstrual La Matanza

Bajo el lema “Menstruar es Político”, la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades del Municipio matancero lanzó un programa que garantiza el acceso a productos de higiene menstrual a mujeres y disidencias sexuales que vivan en el distrito.

El programa denominado Justicia Menstrual, consiste en la entrega de “copitas” a mujeres y personas menstruantes matanceras para achicar la brecha de las desigualdades económicas por razones de género, según un documento difundido por la Secretaría.

Para recibir más información y conocer dónde serán los próximos operativos de Justicia Menstrual en el distrito, comunicate con la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza a través de sus redes sociales oficiales.

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