La nueva vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, habló en Plaza de Mayo ante miles de personas que se congregaron para recibir al nuevo gobierno.

En su discurso, Cristina aseguró que “ninguna sociedad que no tenga memoria, que no sepa lo que ha pasado, que no sabe de donde viene, difícilmente pueda llegar a algún lugar”.

Recordando su acto despedida en 2015, la ex presidenta se refirió a una persecución judicial sufrida por su familia y ex funcionarios, y le recomendó a Alberto Fernández “no preocuparse por la tapa de los diarios”.

“Estamos aquí porque hemos unido las voluntades. No sólo la voluntad de un dirigente o una dirigenta, sino la voluntad de millones que creen que es posible vivir en un país diferente”, subrayó Cristina.

Miles de personas se movilizaron hacia Casada Rosada y presenciaron de un gran número de shows de diferentes cantantes y artistas, en un día de liturgia peronista.

Dirigiendose directamente a Fernández, la nueva vicepresidenta le dijo que “tiene por delante una tarea muy dura porque le han dejado un país debastado. Sé que usted tiene la fuerza y la convicción para cambiar esta realidad tan fea”.

“Tenga fe en el pueblo, tenga fe en la historia porque la historia siempre la terminan escribiendo los pueblos”, le aconsejó Cristina al nuevo mandatario, que la secundaba en el escenario durante el discurso.

Para concluir, Cristina enfatizó que “Presidente, confíe siempre en su pueblo. Ellos no traicionan, sólo pide que los defiendan”.