“Lo apretaron del Gobierno”, intentaba explicar un dirigente del ascenso en la reunión del tercer piso de la calle Viamonte. Inquietud, preocupación e incertidumbre fueron algunas de las palabras más escuchadas luego de conocerse la renuncia de Marcelo Tinelli tanto a su candidatura como presidente de AFA como a su cargo en el Comité Ejecutivo, acción que será imitada por los presidentes de Racing, San Lorenzo y River.

“Es un problema político y económico que hace quedar mal al fútbol argentino, la situación es preocupante”, destacó Antonio Argento, presidente de Almirante Brown, en contacto con Matanza Digital. El dirigente aurinegro, si bien se manifestó en contra de una intervención en Afa, remarcó que por primera vez están teniendo problemas con el cobro de Junio, lo cual complica el pago de los sueldos a empleados del club. Respecto de la conformación de la Superliga no cierra la puerta “siempre y cuando haya un acuerdo razonable en el reparto de los fondos”.

Marcelo Gómez, presidente de Liniers, participó de la reunión de los dirigentes del ascenso y destaca el “desconcierto” que generó la renuncia del conductor televisivo, al punto de que algunos dirigentes que lo habían apoyado en Diciembre manifestaban abiertamente su decepción. Da por hecho que la Superliga “va a salir” debido a la presión de los grandes pero que será importante la próxima reunión de las autoridades del ascenso cuando el lunes regrese al país Marcelo “Chiqui” Tapia, quien viajó con el seleccionado a Estados Unidos.

Por su parte, Salomón Ramírez Santacruz, presidente de Deportivo Paraguayo, fue contundente: “Es una actitud poco democrática, los más grandes quieren imponer la Superliga sin explicarnos de qué se trata, es una disputa de poder con la influencia del gobierno”. “Yo soy asambleísta y mi voto vale igual que el del presidente de Boca, por eso no quieren elecciones, los grandes y los chicos todos valemos uno”. Explica que el Comité Ejecutivo debería funcionar normalmente reemplazando a los renunciantes porque “somos 45”.