Luego de la fallida sesión hace tres semanas, cuando la oposición negó el quórum necesario para tratar el proyecto, finalmente este martes se aprobó en Diputados la ley de etiquetado frontal de alimentos. Con esto, se busca advertir en el frente de los empaques los riesgos de consumir productos altos en azúcares, sodio o grasas.

La votación a través de la cual el proyecto fue aprobado y será convertido en ley, finalizó casi a la medianoche y tuvo el apoyo de 200 legisladores, mientras que 22 lo rechazaron y 16 se abstuvieron de votar. Además, hubo 18 representantes que se ausentaron de sus bancas.

De esta manera, Argentina se convierte en el quinto país del continente en tener una ley de este tipo para advertir sobre el consumo de alimentos que puedan ser potencialmente nocivos para la salud. El primero fue Chile en 2016, y luego siguieron Perú en 2017, Uruguay en 2018 (entró en vigencia en 2021) y México en 2020.

El proyecto, aprobado por el Senado y por la Cámara de Diputados de la Nación, establece que se deberá marcar claramente los productos que contengan excesos en grasas, calorías, azúcares y sodio, además de señalar cuáles contengan edulcorantes o cafeínas, que no son recomendados para el consumo de niños y niñas.

Las etiquetas no podrán ser tapadas por ningún otro elemento y no podrán tener un tamaño menor al 5% de la superficie principal del envase, con el objetivo de que la señalización sea clara y no admita confusiones. Además, tampoco se podrán entregar gratuitamente alimentos que contengan etiquetas con estas advertencias.

Por otra parte, el Consejo Federal de Educación deberá promover la inclusión de actividades didácticas y de políticas que establezcan los contenidos mínimos de educación alimentaria nutricional en los establecimientos educativos de nivel inicial, primario y secundario del país.