A poco tiempo de haber asumido tras vencer en las elecciones a Keiko Fujimori, el Gobierno de Pedro Castillo está enfrentando una crisis institucional por los cruces tanto con la oposición como puertas adentro de su partido, Perú Libre. Deberá lograr acuerdos en el Congreso para garantizar su gobernabilidad.

Sucede que Castillo conformó su Gabinete de Ministros y había elegido a Guido Bellido Ugarte como el presidente del Consejo de Ministros, quien fue aprobado por el Congreso en sus funciones. Sin embargo, un mes después de ser aceptado por los legisladores, Bellido Ugarte renunció y dejó el Gobierno junto a otros siete ministros.

En su reemplazo, el mandatario peruano designó hace dos semanas a Mirtha Vásquez, abogada y referente de Derechos Humanos, quien fue presidenta del Congreso entre 2020 y 2021, en el gobierno de transición de Federico Sagasti que tuvo la república cuando renunció el anterior, Manuel Merino.

Sin embargo, como Mirtha Vásquez proviene del partido Frente Amplio, desde el partido oficialista Perú Libre la consideran como “un paso al centro derechismo” y adelantaron que no aprobarán su nombramiento en el Congreso. Esto pone en jaque al presidente Castillo, ya que deberá lograr su aprobación o cambiar nuevamente el Gabinete.

Además, el Congreso votó una ley “de cuestión de confianza” por encima del pedido del propio Presidente, que había objetado la norma hace dos semanas. Esto provocó un alerta en el Poder Ejecutivo, ya que denunciaron que “rompe el equilibrio de poderes” y que “pone en riesgo nuestra democracia”.

Los desafíos para Castillo, entonces, serán los de lograr la confianza del Congreso para la aprobación del nuevo Gabinete de Ministros, encabezado por Mirtha Vásquez, además de conseguir acuerdos con los congresistas y de poder tener el apoyo pleno de su partido, Perú Libre, con el que llegó a la Presidencia.