Alemania extendió sus medidas de confinamiento a un sexto mes e impuso varias nuevas restricciones, incluyendo un cierre casi total en Semana Santa, en un esfuerzo por disminuir el índice de infecciones por coronavirus, anunció hoy la canciller Angela Merkel.

En declaraciones a la madrugada tras una larga videoconferencia con los gobernadores de los 16 estados del país, Merkel dijo que las restricciones nacionales vigentes desde noviembre, que expiraban el 28 de marzo, serán prorrogadas hasta el 18 de abril.

Los casos de coronavirus han subido sin pausa en Alemania a medida de que la variante del virus detectada primero en el Reino Unido, que es más contagiosa y más letal, se ha vuelto la predominante.

La cifra de contagios diarios de Alemania en proporción a su población ya supera a la de Estados Unidos, que es el país más afectado por la pandemia.

“Básicamente, tenemos una nueva pandemia”, dijo Merkel a periodistas en Berlín y agregó, “tenemos un virus nuevo, obviamente del mismo tipo pero con características completamente diferentes. Es significativamente más mortal, más contagioso e infeccioso por más tiempo”.

El índice de infecciones semanal por cada 100.000 habitantes se mantuvo ayer en 107, muy por encima de los alrededor de 60 en que estaba hace tres semanas, informaron hoy autoridades sanitarias.

Merkel y los gobernadores acordaron el cierre de la mayoría de los comercios y la cancelación de oficios religiosos durante Semana Santa, del 1 al 5 de abril.

Las reuniones, como en restaurantes al aire libre, quedan prohibidas en esas fechas, y solo las tiendas de alimentación podrán abrir el día 3.

Además muchas de las restricciones en vigor desde finales de 2020, como la limitación de las reuniones privadas y el cierre de las instalaciones culturales y de ocio, se prolongan hasta el 18 de abril, precisó la canciller tras 12 horas de videoconferencia.

El acuerdo también incluye ofrecer pruebas de coronavirus gratis a casi todos los alumnos y docentes de las escuelas de Alemania, que abrieron recientemente luego de meses de enseñanza remota.

Merkel dijo que Alemania, que tuvo relativamente menos muertos durante la primera fase de la pandemia, a principios del año pasado, “tuvo éxitos pero también reveses” e insistió en que la situación mejorará a medida que se vacuna más gente.

Por la escasez mundial de vacunas, Alemania -como otro tantos países- no ha colmado las expectativas iniciales de inmunización contra el coronavirus.

Solo el 9% de los 83 millones de habitantes han recibido al menos una dosis de la vacuna y apenas 4% las dos, según cifras dadas el domingo pasado.

Consultada sobre planes de la Unión Europea (UE) para restringir la exportación de vacunas y sus componentes, Merkel dijo que apoyaba los esfuerzos del bloque para asegurar que se cumplieran los contratos, citando en particular los problemas de suministro a la UE de la compañía sueco-británica AstraZeneca.

El Reino Unido, que salió de la UE el año pasado, ha protestado enérgicamente contra esos planes, por temor a un recorte de las entregas.

Merkel dijo que ella y el presidente francés, Emmanuel Macron, han hablado por separado con el primer ministro británico, Boris Johnson, en días recientes y que los líderes de la UE decidirán sobre el tema de manera responsable en una cumbre virtual este jueves.