Desde épocas de la civilización maya en la que jugaban en tableros con frijoles como fichas y apostaban mantas, joyas y piedras preciosas, pasando por el Imperio Romano, en el que los soldados romanos utilizaban sus escudos para hacerlos girar en un ejercicio que recuerda mucho al juego de la ruleta actual.

Hasta el día de hoy, en donde los casinos físicos se hicieron un hueco en la sociedad al punto de que la mayoría de las ciudades en el mundo cuentan con al menos un casino en su territorio; ni hablar de ciudades grandes o de Las Vegas, que se convirtió en la ciudad por excelencia de casinos, atrayendo cada año miles de millones de aficionados a los juegos de casino.

Y en esta evolución a través de los años, los casinos también pasaron a otra dimensión en expansión desde los años noventa gracias a la aparición de las computadoras y el Internet. Los casinos encontraron en el mundo digital un espacio inexplorado del cual probablemente pocas personas esperaban que fuera tan exitoso.

El número de usuarios de casinos en línea no deja de crecer año tras año, y los ingresos del sector de los casinos online es cada vez mayor.

Siendo un sector tan rentable, y con una proyección aún tan grande de crecimiento, las plataformas seguirán invirtiendo en este negocio y aplicando las técnicas que tanto les sirvieron para atraer clientes.

Una de las técnicas que mejor recepción tiene entre usuarios de casinos en línea es el de ofrecerles tiradas gratis. Esto repercute directamente en aquellas personas que al principio tienen reparos en utilizar su propio dinero para jugar. De esta manera, pueden probar los juegos sin la presión de apostar y así familiarizarse antes con ellos. Es normal también que muchas personas no se conozcan las reglas de muchos juegos, y para evitar que este sea un motivo que desanime a los potenciales clientes, la estrategia de ofrecer rondas gratuitas convierte esta barrera en una oportunidad para las plataformas de casinos en línea.

Luego está el tema visual y del diseño de estas plataformas y de sus juegos. Vivimos cada vez más en entornos digitales cambiantes y que mutan muy rápido. Los mismos usuarios también cambian muy rápido de hábitos y, al tener tantas opciones en el mercado, pueden siempre abastecerse de algo nuevo en la competencia. Es por esto por lo que es esencial para los casinos en línea ofrecer diseños de juego novedosos e innovadores.

El caso de los tragamonedas es un claro ejemplo del éxito de esta estrategia, ya que resulta un juego con una dinámica muy simple, por lo que conlleva el riesgo de que el usuario se aburra rápidamente. Pero gracias a los avances tecnológicos, se crean tragamonedas de todas las temáticas posibles. Desde diseños clásicos con las típicas frutas, hasta tragamonedas de bandas de rock, con bandas sonoras originales, efectos especiales y realidad virtual. Mientras más se salga de lo ordinario, mejor.

Finalmente, el tema del desarrollo tecnológico de las plataformas. Este es quizás el punto más importante, ya que es el que realmente genera todas las externalidades positivas en las que los casinos en línea acrecientan sus ingresos.

Una de las mayores ventajas que las plataformas de casinos en línea pueden ofrecer es el de la comodidad y fácil accesibilidad a sus servicios. Hablamos de todos los dispositivos móviles que tenemos a disposición hoy en día que nos permiten acceder al mundo digital desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde la palma de nuestras manos.

Es elemental que los casinos en línea ofrezcan versiones móviles de sus sitios web. Ya sea a través la versión app de sus sitios web o mediante una versión móvil de sus sitios en el navegador de turno.

Estos avances tecnológicos permiten que el acceso a los juegos en línea esté abierto las 24 horas del día, y poder cubrir no solo a los habitantes de un territorio sino de aquellos en diferentes husos horarios.

Podemos esperar igualmente que el sector de los juegos en línea siga beneficiándose de estos avances y empezar a ver juegos en realidad aumentada o realidad virtual. Los límites son aquellos puestos por la mente.