Luego de conocer la decisión del Gobierno de suspender la exportación de carne por 30 días, las Confederaciones Rurales Argentinas amenazaron con un “cese de comercialización desde el jueves 20 hasta el viernes 28 de mayo”, es decir, no vender carne ni siquiera al mercado interno como protesta por la medida.

Este anuncio de desabastecimiento se da luego de que Alberto Fernández reclamara por los constantes aumentos en el precio de la carne, que en el acumulado interanual superó el 63% y equivale a un 50% más que el promedio de la inflación de 2020, que fue de 37% según el INDEC.

La CEEA ante el cierre de exportaciones de carne

Pedro Peretti, el ex Presidente de la Federación Agraria Argentina, afirmó al respecto de la determinación que “es una medida necesaria porque, si no, cinco frigoríficos se llevaban puesto al Gobierno”.

Alberto Samid, el histórico empresario de la carne, consideró como “extraordinaria” la medida del Gobierno porque “se le estaba sacando la comida de la mesa de los argentinos”. Explicó que “se está vendiendo un millón de toneladas, cuando debería venderse medio millón” y que eso “achica el stock que se había logrado agrandar”.

“Es mentira que dicen que ‘en estos treinta días vamos a perder ingresos’, porque las vacas las tenemos, al contrario, ganamos porque esa vaca va a producir otras vaquitas”, afirmó el matancero, tras lo que consideró que “los precios son una locura” y que “los alimentos tienen que estar en línea con lo que gana la gente”.

Mientras tanto, la actual autoridad de la Federación, Carlos Achetoni, ya adelantó que no se tendrá éxito y la calificó como “una desafortunada medida que no se va a ver reflejada en la baja de precios al consumidor”. La ve como “un marcado retroceso para la economía y un menor ingreso de divisas, que significa un contrasentido a lo que necesita nuestro país”.

Por su parte, Luis Etchevere, quien fuera Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca durante el mandato de Mauricio Macri, calificó al Gobierno de Alberto Fernández como “comunistas resentidos” y opinó que es “una puñalada al interior productivo que los mantiene”.