La política energética de Mauricio Macri, con aumentos promedio del 1300% en dos años que castiga principalmente a la clase media, se transformó en la principal debilidad del gobierno. Tampoco el futuro trae una perspectiva favorable: la devaluación de mayo anticipa aumentos mayores de lo previsto para lo que queda del año.

“Estamos convencidos que la mayoría de los argentinos quieren seguir por este rumbo”, señaló el Jefe de Gabinete Marcos Peña, al anunciar desde Casa Rosada el veto presidencial. También cargó sobre la oposición,

El proyecto votado anoche en el Senado de la Nación establecía que se retrotraigan los valores a noviembre último, atando los futuros aumentos al crecimiento de los salarios.