La emergencia debido a la pandemia de Coronavirus puso de manifiesto la empatía y la solidaridad de distintas personas que intentan ayudar a su comunidad con lo que pueden: un plato de comida, confección de elementos de higiene o donaciones de ropa y calzado. El caso de María de los Ángeles Alle incluye todas esas acciones y más, desde hace algunos años en los que no había aislamiento social obligatorio.

En el año 2005, su casa sufrió un incendio y las consecuencias fueron espeluznantes: dos de sus cinco hijos fallecieron en el incidente. El dolor no fue impedimento sino el motor de lucha y de persistencia para ayudar a quienes lo necesitaban en su localidad, Virrey del Pino. “Desde de ese día, mi vida cambió totalmente, pero intenté de todas las formas seguir adelante con ese gran dolor”, describe María de los Ángeles.

“En aquel momento recibí toda la ayuda de mis vecinos, de la gente más humilde: mercadería, ropa, muebles, donaciones de dinero”, cuenta mientras su voz se entrecorta. “A partir de ahí, siempre había chicos en mi casa para tomar la merienda y yo les daba leche, galletitas o alfajores”, recuerda María, quien trabaja como auxiliar en una escuela de su barrio.

Esa solidaridad hizo que nunca le falte un esfuerzo para ayudar a otras personas, y así comenzó a aumentar la cantidad de niños y niñas que se acercaban a recibir algún alimento. “Todo salía de mi bolsillo con lo que podía, era de corazón”, aclara, como si fuera necesario.

Hoy su solidaridad está reforzada con la ONG “Creo en tu voz” y con la escuela en donde trabaja, ya que desde allí le brindan alimentos para que ella pueda repartirlos y cocinar, junto a sus hijos, para las personas grandes y chicas que asisten a su merendero-comedor, que son alrededor de 130 diariamente en el patio de su casa.

Consultada sobre las dificultades de cada día, y en especial profundizadas por la situación de emergencia por la pandemia, María de los Ángeles sentencia una respuesta que no tiene cuestionamiento posible: “Esto es lo mío y no puedo estar si no estoy así, rodeada de chicos que me dan amor y abrazos. Eso es lo que me llena”.