La distribuidora de Fournier y Av. Cristianía en Isidro Casanova mantiene el precio de referencia. (Foto: Lucas Sosa)

Los aumentos en las boletas de gas en la zona patagónica, donde se registran temperaturas bajo cero, pusieron en la agenda pública la discusión por los tarifazos en los servicios públicos dispuestos por el Gobierno Nacional durante este año. Las boletas de luz, de gas, y la tarifa del agua generaron grandes dificultades en comercios, instituciones y hogares particulares.

Ante esta coyuntura, a la que se le agrega la presión inflacionaria por la devaluación de la moneda, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación anunció que se mantiene la vigencia el Programa HoGar, que fue impulsado por la administración de Cristina Kirchner. Además, anunciaron que congelarán los valores máximos de referencia de la garrafa de 10 kilos hasta fin de año, que para el consumidor final es de $53,70 en plantas fraccionadoras y $97 en distribuidoras y minoristas.

Matanza Digital realizó un relevamiento en barrios y asentamientos sin gas natural que se encuentran alejados de las fraccionadoras, para conocer a cuanto están accediendo los vecinos con la llegada de los primeros fríos. Exceptuando a las distribuidoras, en los barrios no se registraron precios menores a los $130.

Ester de Gregorio Laferrere indicó que “el año pasado para la misma época pagaba $35 el gas de 10 kilos, y depués de diciembre, enero empezó a aumentar hasta 135”. Otra vecina, Mirta Rojas, agregó que se vienen “aumentos posibles, según el almacenero, de $160”.  Julieta de La Loma, barrio de la misma localidad, dijo que “hasta hace un mes atrás estaba pagando $100 la garrafa y ahora 130”.

Una vecina del barrio San José de Isidro Casanova que no indicó su nombre, señaló que “estamos pagando $150 la más chica (la de 10 Kg.)”, y agregó que para conseguirla “tenemos que ir a buscar precio, porque hay muchos lados que la tienen más cara, y sino vamos a la planta”.

En el barrio Esperanza de Virrey del Pino, Alejandra Saba, que tiene 43 años y 6 hijos, se quejó de que “la garrafa es una locura todo lo que subió, todo lo que subío todo. Tanto la luz, los impuestos que son cosas muy necesarias para la vida cotidiana”.  Con respecto a la vigencia del Programa HoGar, consideró que “lo único que puedo decir que nos quedó de la presidenta (Cristina Kirchner) es que, aunque tenga que pagar 150 pesos la garrafa, hasta que nos lo quiten, con el subsidio puedo salvar una de las dos que gasto en el mes”. “Todo lo que uno hace día día y no puede avanzar, al contrario, es subir para atrás”, graficó.

En tanto María López, del barrio los Álamos en la misma localidad también señaló que paga la garrafa a $150,  y señaló que “yo me mantengo en invierno con garrafas, así que ya no sé más que hacer para seguir viviendo con todo lo que aumentó la carne, las verduras, las frutas.. ya casi se me hace imposible sobrevivir”.

En las distribuidoras en cambio, sí se consigue al valor de referencia establecido por el Gobierno. Matanza Digital lo pudo constatar en la que está ubicada en Fournier y Av. Cristianía, de Isidro Casanova.

Debido a que los hogares que consumen gas de garrafa no suelen contar con medios de transporte, los vecinos pagan sobrepecios, que los comerciantes atribuyen al aumento de costos. Es una postal recurrente en el barrio ver a personas transportando garrafas a pie entre dos con un palo de escoba, o en un cochecito de bebé destartalado.

Acceda aquí a los precios de referencia para las garrafas del Programa HoGar.