Investigadores del Conicet realizan desde ayer una nueva toma pacífica en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, en reclamo por la incorporación de casi 500 becarios a los que se les impidió ingresar al sistema científico tecnológico.

La decisión fue tomada luego de una reunión infructuosa con representantes de la cartera que dirige Lino Barañao, quienes no brindaron “ninguna respuesta” a los reclamos realizados, según advirtieron en un comunicado.

El conflicto se inició en diciembre de 2016, cuando quinientos becarios doctorales y posdoctorales que se habían presentado a la carrera de investigador científico para ingresar a la planta del Conicet, y que habían aprobado dos instancias de evaluación, fueron excluidos del ingreso, en el marco de los recortes presupuestarios aplicados por el gobierno.

Luego de la toma del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y del apoyo de gran parte de la sociedad al reclamo, el ministro Barañao decidió brindar como salida transitoria extender las becas hasta fines de 2017, mientras se continuaba negociando.

Sin embargo, las organizaciones que representan a los científicos rechazaron las propuestas que se barajaron hasta ahora porque no garantizan estabilidad en los cargos e implican además una rebaja salarial.

Qué dijo el gobierno

“Mientras sigan ocupando el Ministerio no hay diálogo posible”, sentenció Barañao arremetiendo contra los científicos: “Entraron violentamente al Ministerio, rompiendo la puerta, hay heridos leves y para nosotros es una situación lamentable que no tiene ningún justificativo”.

Finalmente, el ex ministro kirchnerista, que está en el cargo desde hace casi 10 años, justificó la decisión tomada por el ministerio amparándose en la legalidad: “el reclamo puede ser comprensible, pero no tiene asidero legal”.