El hecho, que se desencadenó el último viernes cerca de las 17, ocurrió en la calle Belgrano al 300 cuando, una mujer que se encontraba en la vereda hablando por celular, fue violentamente abordada por un delincuente que se desplazaba en motocicleta.

Una cámara de seguridad grabó el momento en que la victima, una psicóloga social identificada como María Rosa Daglio de 55 años, fue arrastrada unos metros por el malviviente que, en un intento fallido por arrebatarle la cartera, terminó arrojándola al suelo provocándole un fuerte golpe en la cabeza.

Alertado del hecho, personal de la comisaría 2da de Ramos Mejía arribó al lugar donde constató que una transeúnte ocasional le estaba haciendo maniobras de RCP a la víctima.

Rápidamente, Daglio fue trasladada al Hospital Heado, donde los policías se entrevistaron con su hija, quien les expresó que la mujer sufrió un paro cardíaco que le provocó la muerte.

El fiscal Federico Medone, a cargo de la UFI especializada en Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, quedó a cargo de la investigación, que en un principio quedó caratulada como “homicidio en ocasión de robo”.

Los investigadores intentan establecer si la mujer murió de un paro cardíaco producto del golpe tras su caída o del shock que le provocó ser víctima de un robo.

Una fuente vinculada a la causa expresó que «se está armando el recorrido de la moto, tanto al llegar al lugar como los pasos siguientes, a través de las cámaras de seguridad», para lograr la identificación del sospechoso.

Pedido de justicia

“Nos vamos a juntar acá en el centro de Ramos. Realmente le puede pasar a cualquiera, a cualquiera de ustedes”, expresó Julián, uno de los cuatro hijos de Daglio, al anunciar una movilización prevista para el viernes 26 próximo, a las 19, en Avenida de Mayo y Rivadavia, de Ramos Mejía.

El joven manifestó que si bien inicialmente pensaron que su madre había muerto de un paro cardíaco por el susto, en el hospital al que fue trasladada le explicaron que fue el golpe contra el suelo lo que le provocó el fallecimiento.

“No pasa nada hasta que te pasa, es lo único que quiero dejar en claro. Acá estamos junto con mis hermanos pidiendo justicia por mi mamá que era una mina súper justiciera, le gustaba la justicia como a nadie, se preocupaba e involucraba con cualquiera al que le pasara algo. Su vida éramos sus cuatro hijos y sus dos nietos”, agregó el joven consternado.