El titular de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y responsable de la Mesa de Cambiemos en La Matanza, Alejandro Finocchiaro, recorrió el barrio Don Juan de Laferrere donde dialogó con los vecinos sobre las distintas problemáticas que atraviesan a diario.

Finocchiaro estuvo acompañado, como en otras oportunidades, por el dirigente social matancero cercano a Elisa Carrió, Héctor “Toty” Flores y por el concejal de Cambiemos y titular del PRO matancero, Miguel Racanelli. Flores viene de lanzar el año pasado el partido Movimiento Social para la República y ya se encuentra entre los primeros lugares de la lista de los diputados bonaerenses de Cambiemos para competir en las elecciones legislativas de este año.

“Nos acercamos a los vecinos del barrio, porque, como dice nuestra gobernadora María Eugenia Vidal, nuestro rol consiste es hacer y en estar. Y vamos, por sobre todas las cosas, a escuchar, a conocer sus necesidades de primera mano”, expresó Finocchiaro, que paulatinamente se va instalando en el distrito y podría ser una de las cartas de Vidal para competir por la intendencia en 2019.

En esa línea, el dirigente del PRO señaló: “Estuvimos trabajando con la gente, con merenderos, entregando leche en polvo, garrafas y la verdad es que uno siempre siente que da poco. Lo que necesitamos son políticas inteligentes, que permitan desarrollar”. Las críticas contra la intendenta también estuvieron a la orden del día: “Damos contención social donde el Estado municipal está ausente”.

“Cambiemos llegó para cambiar este tipo de realidades. Con la pobreza no hay que convivir, a la pobreza hay que enfrentarla. Sin embargo, en La Matanza se convive con ella porque le sirve a los que la gobiernan”, completó el referente de Cambiemos, y aprovechó la oportunidad para meterse en la polémica por el ploteo de patrulleros: “lo único que debería estar ploteado allí son los nombres de los que habitan el barrio, personas a los que cualquier dimensión de la vida cotidiana les resulta ardua”.

Finalmente, con tono electoralista, aseveró: “de una vez por todas La Matanza tiene que dejar de ser el sinónimo de las postergaciones. Su gente debería estar en una mejor situación porque tiene un potencial enorme”.