Foto: www.asteroidmission.org

La sonda no tripulada partirá la semana que viene hacia el asteroide Bennu, que en unos 150 años podría impactar contra la Tierra. “La probabilidad acumulada de impacto es del 0,037%, y a finales del siglo XXII”, anticipo el jefe de la misión, Mike Donnelly, del Centro de vuelo espacial Goddard de la NASA.

Su objetivo principal es recolectar particulas que permitan esclarecer como llegaron materiales necesarios para el origen de la vida como el hielo y carbón hasta nuestro planeta. La nave de dos toneladas partira el 8 de este mes y se calcula que arribará a destino en 2018 y regresará en el 2023 con las muestras.

El cohete orbitará 365 días alrededor del Sol y aprovechará el campo gravitacional de la Tierra para impulsarse hacia el asteroide, cuyo diámetro ronda los 510 metros.