En el marco de la redacción de la nueva Constitución para la República de Chile, se realizaron elecciones para “convencionales constituyentes” con un resultado que no era el esperado para el oficialismo del Presidente Sebastián Piñera, ya que no obtuvo el tercio de las bancadas necesario para tener poder de vetar decisiones.

Los representantes elegidos serán los encargados de elaborar la nueva Carta Magna del país transandino, para lo cual tendrán fuerte presencia los sectores de izquierda y centroizquierda, que en suma obtuvieron un 33% de los votos y superan el 21% cosechado por el oficialismo de Vamos por Chile.

Los resultados oficiales indican que habrá 37 bancas para Vamos por Chile; 25 para Apruebo, de la ex Concertación; 28 para la lista Apruebo Dignidad, que reúne al Frente Amplio, el PC, Revolución Democrática y otros grupos; y 48 bancas para las listas de independientes.

Según las reglas para la nueva Constitución, se requieren dos tercios de las bancas para imponer las condiciones propias, lo que representaría una mayoría automática, pero ninguno de los bloques obtuvo ese número.

Los sectores de izquierda sí obtuvieron un tercio de los convencionales, lo que les otorga poder de bloquear las iniciativas del oficialismo, que, por su parte, no alcanzó ese tercio y deberá formular acuerdos.

La decisión de formular una Constitución nueva que reemplace la actual, que fue redactada en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet, se tomó tras el estallido social ocurrido en Chile en 2019 y validada por una consulta popular desarrollada en 2020. Ahora tendrán doce meses para formular la nueva y el pueblo votará su aprobación o reprobación.