Con el objetivo de frenar el constante aumento de precios en los alimentos, el Gobierno de la Nación dispuso la suspensión de las exportaciones de carnes vacunas durante 30 días. El Presidente Alberto Fernández advirtió que la medida es el principio de un conjunto de disposiciones para bajar los precios.

Es que la inflación registrada en el mes de abril fue de 4,1% y sumó un acumulado en el año de 17,6% según el INDEC. Además, la inflación en los últimos doce meses es de 46,3% y el rubro de la carne es de los que más subió, con una cifra de incremento cercana al 65% interanual.

“Celebro que la Argentina exporte carne pero no que hagan pagar a los argentinos el precio que le hacen pagar por la carne, y que les den una migaja de 8.000 toneladas cuando acá se consumen 200.000 toneladas”, remarcó el mandatario luego del anuncio, en donde aclaró que “el período de 30 días puede reducirse si se ven buenos resultados”.

En cuanto a la reunión que tuvo con productores, en declaraciones radiales explicó que “fue muy correcta, en buen tono, ellos entienden el problema pero no les gusta la solución” a lo que agregó que les solicitó “que ayuden a poner en orden el mercado interno para luego volver a abrir”.

Por último, Fernández justificó la medida tomada porque cree que se debe “volver a poner el precio de la carne en sintonía con la capacidad de compra de los argentinos y la de un exportador”.