En busca de recuperar el poder adquisitivo de los salarios, que se vio disminuido con la inflación promedio de los últimos años, el Gobierno Nacional anunció que adelantará el incremento al Salario Mínimo, Vital y Móvil que estaba previsto para febrero del año próximo.

De esta manera, el aumento, que equivale a un 35% respecto al actual, será ejecutado en el corriente mes de julio y en septiembre, por lo que pasará a ser de $27.216 y de $29.160, respectivamente.

Al respecto, el Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, expresó que “el objetivo es mejorar el bolsillo de los argentinos para que los salarios le ganen a la inflación” y aseguró que “es una referencia para seis millones de personas”, entre los que se incluyen “los que lo cobran y los que están en el programa Potenciar Trabajo”.

Arroyo también adelantó que, una vez aplicados ambos aumentos, “en septiembre se hará una revisión” y detalló que “en el caso de las jubilaciones habrá un bono para compensar la diferencia entre el aumento de la inflación y el de los haberes”.

Por otra parte, valoró el esfuerzo realizado por el Gobierno al instrumentar “un bono de 15.000 pesos, el programa Repro II y la ampliación de la Tarjeta Alimentar”, a la que calificó como “una política de impacto significativo” y sobre la cual contó que “Naciones Unidas la evaluó como una de las buenas prácticas para luchar contra el hambre”.