Hoy, como cada 25 de marzo se conmemora el Día del Trabajador de Prensa en la República Argentina, tras establecerse en 1944 el Estatuto del Periodista Profesional, impulsado por Juan Domingo Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión. Esa norma se convirtió en la ley 12.908 y sancionada y promulgada en diciembre de 1946. Hasta el día de hoy sigue vigente.

También se recuerda al escritor, periodista y militante Rodolfo Walsh, uno de los más emblemáticos trabajadores de prensa en el país.

Un poco de historia

A lo largo de los 78 años transcurridos desde 1944 hubo épocas de conquistas y bienestar, y otras de fuertes injusticias, caracterizadas por la pérdida de derechos laborales y violentas persecuciones contra trabajadores.

La dictadura cívico militar instaurada en el país el 24 de marzo de 1976 intervino la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren) y varias de las organizaciones de base; ordenó el secuestro y desaparición de más de cien periodistas; al tiempo que se disponía la censura de la libre actividad de expresión de la prensa y, también cercenaba todos los derechos laborales y sindicales.

También fue dicho gobierno dictatorial el que se encargó de secuestrar y asesinar, el 25 de marzo de 1977, al escritor, periodista y militante Rodolfo Walsh, quien el día anterior, tras vivir clandestinamente en la ciudad bonaerense de San Vicente, publicó una carta abierta donde desnudaba todas las atrocidades del primer año del nuevo régimen militar.

Rodolfo Walsh, la pluma inquebrantable.

El 9 de enero de 1927 nació Rodolfo Walsh en Pueblo Nuevo de la Colonia de Choele-Choel (hoy Lamarque), en la provincia de Río Negro. De ascendencia irlandesa, en 1941 llegó a Buenos Aires para realizar sus estudios secundarios en dos colegios religiosos. Años más tarde comenzó la carrera de Letras en la Universidad de La Plata, que luego abandonó para trabajar en diversos oficios.

A los 17 años, se volcó al rubro editorial como corrector de la editorial Hachette. Tiempo después, empuñó la pluma de escritor publicando varios artículos y cuentos en algunos medios de Buenos Aires y La Plata. Desde entonces desarrolló su pasión literaria editando

  • “Variaciones en rojo” (1953)
  • “Diez cuentos policiales argentinos” (1953)
  • “Operación Masacre” (1957)
  • “Quién mató a Rosendo” (1969)
  • “El caso Satanowsky” (1973).

Y los cuentos

  • “Los oficios terrestres” (1965)
  • “Un kilo de oro” (1967)
  • “Un oscuro día de justicia” (1973)
  • obras de teatro “La granada” y “La batalla” (1965).

En 1977 dio a conocer su célebre Carta abierta a la Junta Militar, que le valió su secuestro y posterior asesinato.

Durante 1972 escribió en el Semanario Villero y un año más tarde integró el diario Noticias compartiendo la oficina de redacción con Horacio Verbitsky, Paco Urondo, Juan Gelman y Miguel Bonasso. En esa época también participó de la adaptación al cine de Operación Masacre dirigida por Jorge Cedrón.

En 1976 Walsh junto a otros militantes y periodistas creó la Agencia de Noticias Clandestinas (ANCLA) que emitió más de doscientos cables que circularon de mano en mano.

El secuestro

El 24 de marzo al cumplirse un año de la dictadura Walsh, envió su famosa Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar a las redacciones de los diarios. Nadie la publicó. El 25 de marzo, entre las 13.30 y las 16.00, Walsh fue secuestrado por un grupo de Tareas de la ESMA, comandado por el oficial de Inteligencia García Velasco.

El 25 de marzo de 1977 asesinaron al hombre que decidió para siempre ser “fiel al compromiso de dar testimonios en tiempos difíciles”.