En el acto de cierre del Frente de Todos, el último antes de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, Cristina Fernández de Kirchner brindó un nutrido discurso acerca de la política, la situación general del país y el comportamiento de los diferentes actores partidarios.

Entre las primeras definiciones que dio, la Vicepresidenta de la Nación expuso que “gobernar es hacer” y que “la vocación política tiene que ser la de la trascendencia” por las obras que se realicen como Gobierno. También consideró que “ese ADN de hacer viene del peronismo”.

En el mismo sentido, les envió un mensaje a los funcionarios del gobierno, a quienes pidió que “tienen que ser muy tercos”, explicando que debe ser así “no para no escuchar ni debatir, sino para no abandonar a la primera de cambio porque te da temor lo que tenés que hacer”.

“El país necesita mucha responsabilidad institucional y no sólo es de los que gobiernan, también de la oposición, de los medios de comunicación, de los empresarios, de los sindicatos; de todos los que tienen que dar cuenta de sus actos”, profundizó la dos veces presidenta entre 2007 y 2015, tras lo que sentenció: “un país no se construye solo”.

En cuanto a la polémica por las medidas para contener el precio de la carne, Cristina advirtió que “no hay que disfrazar la discusión y no hay que mentirle a la gente”, tras lo cual fue contundente y planteó que “hay que debatir si los argentinos están dispuestos a no comer más carne para que los que producen las vacas ganen más plata”.

La Vicepresidenta junto a Alberto Fernández, Victoria Tolosa Paz, Sergio Massa, Máximo Kirchner y ‘Camau’ Espínola.

También se refirió a los cruces políticos con representantes de la oposición y puso blanco sobre negro al pedir “un debate en serio” sobre “los dos modelos de país”. Señaló, con críticas al macrismo, que “si se ponen en debate las cosas que hay que debatir, la oposición no puede explicar nada”.

Por otra parte destacó los logros del Gobierno, entre los que enumeró “los 60 millones de vacunas”, “los cinco hospitales terminado en la Provincia de Buenos Aires”, y el hecho de que “el Estado argentino puso mucha plata: a empresarios, a trabajadores y a todos los que necesitaron un auxilio económico” durante la pandemia de Covid-19.

Sobre el final, dijo que “esto recién empieza” y que desea “que el lunes podamos debatir un país sin agravios ni insultos, en igualdad de condiciones para todos y para todas”, porque “tenemos que pagarle al FMI y a los bonistas, tenemos que mejorar los salarios y seguir bancando las actividades que aún tienen problemas”.