El amplio estudio científico argentino fue publicado en la prestigiosa revista internacional The Lancet Infectious Diseases. El informe, llevado adelante durante un año de vacunación en el país, aporta claridad y suma datos clave para comprender la necesidad de la aplicación de una tercera dosis de vacuna, luego de haber recibido las dos iniciales.

“El estudio científico que hicimos en equipo indica que dos dosis de la vacuna contra el coronavirus brinda una protección limitada para la variante Ómicron. Los datos indican que para todas las vacunas hay un beneficio grande con la tercera dosis para contrarrestar las infecciones por esta variante. Para protegerse contra Ómicron resulta clave que las personas adultas se apliquen la dosis de refuerzo, en el momento indicado. Varios estudios están demostrando de manera contundente que la tercera dosis aumenta de manera muy significativa el nivel de anticuerpos neutralizantes que bloquean a esta nueva variante”, afirmó a Infobae la viróloga molecular Andrea Gamarnik, líder del nuevo estudio científico e investigadora superior del CONICET.

La respuesta inmune inducida por dos dosis de vacunación frente a la variante Ómicron de SARS-CoV-2 no es óptima, según el estudio llevado adelante por Gamarnik y científicos del CONICET, del Instituto Leloir y del INBIRS realizado en conjunto con el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Llegaron a ese resultado tras analizar durante un año la respuesta inmune inducida por la vacuna Sputnik V en 100 voluntarios.

“Después de un año de seguimiento de voluntarios que recibieron la vacuna Sputnik V presentamos estos resultados, que son la continuación de otro trabajo previo que publicamos a los 6 meses de iniciado. En ese momento no existía Ómicron y el estudio lo hicimos con todas las variantes que circulaban en el país en ese momento (Alfa, Gamma, Delta, Lambda). Si comparamos la capacidad de inhibir la infección de las distintas variantes por parte de los anticuerpos generados por la vacuna Sputnik, observamos que la que más se escapa a los anticuerpos es Ómicron. Por esto adquiere mayor importancia la aplicación de la tercera dosis en un momento donde Ómicron es la variante de mayor circulación en nuestro país como ocurre hoy”, precisó Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL).

Durante el lapso de enero del 2021 a enero de 2022, el equipo de científicos midió periódicamente el nivel de anticuerpos contra SARS-CoV-2 empleando el test COVIDAR IgG, desarrollado por investigadores del CONICET. Asimismo, empleando cultivos virales, realizó mediciones a fin de evaluar la capacidad de los sueros provenientes de los individuos vacunados para neutralizar, o sea impedir la infección, por parte de la variante de SARS-CoV-2 original (linaje B.1 aislado en Wuhan, China) y por parte de la variante ómicron, aislada y caracterizada en nuestro país. Si bien las muestras de suero mostraron presencia de altos niveles de anticuerpos neutralizantes dirigidos contra la variante original luego de la aplicación del esquema de vacunación basado en la administración de dos de la vacuna Sputnik V, los investigadores observaron una caída dramática en la capacidad neutralizantes frente a la variante ómicron.

El trabajo publicado es la culminación de un estudio iniciado hace un año, cuando comenzó el programa de vacunación masiva en Argentina. La publicación incluye la información basada en el análisis de muestras de sangre de 100 voluntarios vacunados con dos dosis de la vacuna Sputnik V, que fueron estudiados a lo largo de un año. Los voluntarios recibieron las dos dosis de vacuna entre enero y febrero de 2021.

Jorge Geffner, investigador superior del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS), que depende de la Facultad de Medicina de la UBA y del CONICET también lideró el estudio indicó que “la vacunación de refuerzo que combina plataformas de vacunas diferentes (por ejemplo Sputnik V con Pfizer/BioNTech, Moderna, Sinopharm o AstraZeneca) representaría una opción sumamente efectiva a fin de acelerar la vacunación y aumentar los niveles de anticuerpos neutralizantes contra la variante Ómicron”.

Según los expertos, el estudio contó con el valioso aporte del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. “En la provincia de Buenos Aires cada decisión tomada en materia de vacunación fue evaluada a partir de la evidencia internacional, y de la evidencia local generada por estudios como éste que realizamos en articulación con prestigiosas instituciones de investigación”, afirmó el también autor del estudio Nicolás Kreplak, médico clínico y ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

“Una vez que contamos con los resultados de este estudio recién publicado, que comenzó con el primer grupo poblacional vacunado en diciembre de 2020, pudimos evaluar la importancia de dar dosis de refuerzo en población general y definir la mejor ventana de tiempo para ello. Este estudio se complementa con otros que analizan la efectividad en la vida real, en cada momento de la pandemia y con una estricta vigilancia epidemiológica. Todos los que aún no se aplicaron la dosis de refuerzo y ya pasaron 4 meses desde la segunda dosis es importante que vayan a vacunarse”, agregó el ministro.

De acuerdo con Kreplak, los resultados de la investigación muestran que luego de 6 meses hay una caída significativa de la capacidad neutralizante de los anticuerpos generados por la vacunación contra la variante Ómicron, indicando la necesidad de una dosis de refuerzo entre los 4 y los 6 meses para garantizar protección máxima.

Los demás autores del estudio son Lautaro Sánchez, Santiago Oviedo Rouco, Diego Ojeda, Carla Pascuale, María Mora González López Ledesma, Pamela Rodriguez, Esteban Miglietta y Andrés Rossi, del CONICET y de la FIL; Ana Ceballos, Facundo Di Diego García y Bianca Mazzitelli, del INBIRS. Y también participaron integrantes del laboratorio de Serología y Vacunas de la FIL y profesionales de hospitales públicos de la Provincia de Buenos Aires.