Mediante un decreto, el gobierno nacional decidió implementar nuevas medidas para enfrentar el impacto de la segunda ola de COVID-19.

A través de un video grabado en la Quinta de Olivos, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunciaron que los trabajadores del sector público nacional quedan eximido de la presencialidad por tres días, e instó a los otros poderes del Estado y el sector privado a tomar la misma medida para reducir la circulación de la gente en las calles, sobre todo en la previa de semana santa, porque suele ser un momento del año en que la gente viaja mucho.

“Estamos viviendo un momento en el que suben los casos. Estamos buscando contener el virus y que no se siga transmitiendo”, explicó el Jefe de Gabinete.

La aplicación de la medida comenzará desde este lunes 29 de marzo hasta el miércoles 31. Luego comienza la semana santa. Por lo que recién volverían sus puestos de trabajo presenciales el lunes 4 de abril.

Además, se refirió a la presencialidad en los colegios y aclaró que para el Gobierno “es una prioridad y no debe confundirse con las actividades sociales que puedan derivar del encuentro de los niños, niñas y adolescentes”, por lo que continuará sin modificaciones.

“Tomemos la mayor cantidad de medidas y recaudos posible para minimizar los contagios”, expresó Cafiero. En esa línea, señaló que durante el verano los argentinos pudieron disfrutar de las vacaciones con un “turismo cuidado”, y pidió que en esta semana santa se vuelva a repetir.

“Ante la proximidad de Semana Santa, es fundamental redoblar los esfuerzos para fortalecer los cuidados y sostener el turismo con cuidado, evitando las actividades de alto riesgo, lo que será posible con el compromiso de las provincias, los municipios, el sector privado y la sociedad. Este verano se movilizaron 12.8 millones de argentinos y argentinas en el territorio nacional, lo que demuestra que es posible”, expresó durante el mensaje grabado en la residencia presidencial.

Por su parte, la ministra Vizzotti explicó que se le recomendó a los gobiernos provinciales tomar como referencia dos parámetros de riesgo que aparecen en el artículo 4 del DNU 167/2021, que prorroga la emergencia sanitaria. “La situación epidemiológica es preocupante, se ve un aumento sostenido del número de casos en la mayoría de los departamentos del país”, resaltó. De todas formas, cada gobernador tiene la potestad de aplicar la restricción nocturna que considere necesaria, es decir, durante cuántas horas se restringe la circulación.

Respecto a los parámetros, cuando el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados acumulados en los 14 días previos, sea superior a 1,20, y cuando el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100 mil habitantes, sea superior a 150, las autoridades provinciales quedarán habilitadas para tomar medidas restrictivas por la noche.

“Desde el ministerio se analizan esos indicadores en forma permanente. El último análisis demuestra que son 45 departamentos de 12 provincias los que tienen el indicador que marca la razón de los casos y 4 departamentos de 4 provincias los que tienen el indicador de incidencia”, explicó la titular de la cartera de Salud.

Las 12 provincias donde aumentaron la razón y la incidencia son Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Misiones, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán, mientras que las 4 provincias donde el indicador de la razón permanece estable pero es alta la incidencia y son grandes urbes, son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las capitales de Córdoba, Corrientes y Misiones.

Respecto a las variantes del virus que ingresaron al país y sus diferentes mutaciones, la ministra dijo que “no circulan en forma persistente, pero se detectaron 45 casos con nuevas cepas”. En ese sentido, aclaró: “Son 18 casos de la cepa de Reino Unido y 17 de la variante Manaos”.

“Todo esto ha sido un esfuerzo muy grande y necesitamos redoblar el esfuerzo. Confiamos en que estas medidas, sumadas a las que tomamos con la suspensión de los vuelos y los testeos, van a reducir la transmisión del virus, y vamos a poder seguir ganando tiempo para vacunar”, sostuvo.