La obra consiste en la unión de los tres ramales del Belgrano Sur, que atraviesan los partidos de La Matanza, Merlo y Morón Sur y que hasta ahora confluyen y terminan en la estación Buenos Aires del barrio porteño de Barracas, con la terminal de Plaza Constitución. Se puso en marcha ayer en el barrio porteño de Nueva Pompeya, demandará una inversión de 1.425 millones de pesos y prevé inaugurarse en 2019.

Actualmente el ramal Belgrano Sur cruza los partidos con mas densidad demográfica del conurbano pero es paradójicamente es uno de los que menos gente transporta, con 50.000 personas por día; debido a su lejanía de estaciones de subte que lo conecten con el centro porteño.

Por eso, desde el ministerio de Transporte estiman que los 5,6 kilómetros que recorrerá el viaducto desde Pompeya, con elevación de vías y estaciones subterráneas, beneficiará a unas 450.000 personas por día, ya que la mayoría de los actuales usuarios que a diario toman el Belgrano Sur para ir a Capital, suben en las estaciones Laferrere, Independencia y González Catán, en La Matanza.

“El viaducto Belgrano Sur forma parte de la inversión más grande en la historia para recuperar la red de trenes del área metropolitana a través de la RER, y que con esta estación elevada en marcha ya empieza a hacerse realidad. También forma parte de la transformación del Belgrano Sur, que con la renovación de vías y la futura electrificación va a formar parte de la RER; con muchas más frecuencias”, destacó ayer el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, durante la recorrida de la obra, en la que estuvo acompañado por el alcalde porteño, Horacio Rodriguez Larreta.