Los trabajos que se iniciaron en La Matanza, se extendieron hasta Avellaneda, Merlo y Lomas de Zamora. Se prevé que a lo largo de las próximas semanas comiencen en Esteban Echeverría, Marcos Paz, Cañuelas, Almirante Brown, Ezeiza y Las Heras.

Los trabajos de perfilado implican el raspaje del talud en lugares impactados por residuos y obstrucciones con el objetivo de acomodar los cauces para que el agua circule correctamente, fundamentalmente, en los días de lluvia.

Estas intervenciones apuntan a mitigar posibles inundaciones durante los días de fuertes lluvias y sus efectos sobre la población más expuesta.

El servicio, que también incluye la desobstrucción, acondicionamiento y limpieza en cuerpos de agua identificados como críticos por su alta incidencia en la regulación hídrica, se extenderá por un período estimado de tres meses.

De esta manera, se da continuidad a los trabajos realizados en una primera etapa entre agosto y diciembre del 2020, articuladamente con ocho municipios, cuando se realizó la limpieza de más de 58.000 metros de río, arroyos, canales y zanjas en toda la Cuenca.

“Lo que hacemos con estas obras tiene un doble impacto, por un lado evitamos que la basura siga llegando al Riachuelo y por otro, quizás el más importante, estamos previniendo futuras inundaciones y anegamientos en las zonas más bajas de la Cuenca” señaló el presidente del organismo, Martín Sabbatella.

A partir de los resultados positivos obtenidos en la primera etapa, fue posible diseñar estrategias para dar continuidad este año al mantenimiento y la mejora de los cauces de agua ya intervenidos y extender el trabajo a otros tramos de cuerpos de agua, consensuados con cada jurisdicción, con el fin de ampliar la intervención y profundizar la prevención de anegamientos de zonas vulnerables.