Se trata de un domicilio ubicado sobre la calle Las Margaritas al 200 del Barrio 22 de Enero de la localidad matancera de Ciudad Evita, donde funcionaba un taller clandestino que fabricaba prendas de vestir que luego se comercializaban en la feria La Salada.

Tras varios meses de investigación llevado a cabo por la Policía Federal, se logró dar con el lugar donde 36 personas, 8 de ellas menores de edad, eran víctimas de explotación laboral. Asimismo, los pesquisas constataron que en domicilio, también, funcionaba un consultorio odontológico sin ningún tipo de habilitación.

Tras el operativo, efectivos policiales detuvieron a la dueña de las propiedades y la pusieron a disposición de la justicia. Tambien se rescató a las víctimas, de las cuales, la mayoría eran ciudadanos de nacionalidad boliviana que no contaban con la documentación migratoria correspondiente.

Una vez notificada sobre las condiciones y la falta de salubridad e higiene, las autoridades locales procedieron a la inmediata clausura del domicilio.

Interviene en la causa el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1 de Morón, a cargo de Martín Ramos, a través de la Secretaría N° 3 de Juan Cruz García.