En el marco de la escasez mundial de vacunas contra el Covid-19 y las dificultades que los gobiernos tienen para conseguirlas, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en comenzar la producción de la Sputnik V. Ya se completó el primer lote y, en caso de ser aprobada en Rusia, se buscará producirla masivamente en junio de este año.

Se trata de la empresa farmacéutica Laboratorios Richmond Sacif, que en 2011 tuvo a la entonces Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, inaugurando su planta en el partido de Pilar. Para la producción fue necesario el acuerdo con el Fondo Ruso de Inversión Directa, que transfirió tecnología tras el entendimiento realizado en febrero de este año.

De esta manera, Argentina podrá producir vacunas para ser distribuidas en el país y para ser exportadas al resto de Latinoamérica. El laboratorio emitió un comunicado en el que expresó que “se enorgullece de contar con el respaldo del Fondo Ruso de Inversión Directa, que confió en su capacidad científico tecnológica para producir la vacuna Sputnik V en Argentina”.

Si el lote enviado supera el control de calidad que realizará Centro Gamaleya, se comenzará a trabajar en los próximos pasos para importar a Argentina el antígeno (principio activo de la vacuna) y escalar el formulado (envasado).

Argentina fue el primer país del continente en registrar la vacuna Sputnik V y comenzó a aplicarla el 29 de diciembre de 2020, a pesar de las críticas recibidas y hasta denuncias de “envenenamiento”. Según los estudios realizados, la eficacia de la vacuna es de 97% con ambas dosis complementarias.

Desde la cuenta oficial de Sputnik V, celebraron el acuerdo con el que Argentina comenzó la producción de la vacuna.