Luego de haber anunciado nuevas restricciones para contener la segunda ola de Coronavirus, entre las que se encuentra la suspensión de clases presenciales y la prohibición de circulación nocturna, Alberto Fernández brindó una conferencia de prensa tras reunirse con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

El Presidente relató que la reunión fue para aclarar las medidas tomadas, a las que el mandatario de la Ciudad se opuso públicamente. Explicó que ambos coinciden en la importancia de las clases presenciales pero que la circulación que ello implica es lo que hoy complica la situación epidemiológica.

“El problema no ocurre en los colegios, pero detrás de la presencialidad de los alumnos se genera todo un movimiento social que incrementa mucho la circulación ciudadana, que representa el 30% de la gente que circula y, por lo tanto, el riesgo de contagio crece”, detalló Fernández.

Se refirió a los datos estadísticos al contar que “el mayor incremento de casos se da en personas de entre 9 y 19 años” y que “es exponencial el crecimiento”. Por otra parte advirtió que “hemos superado largamente el pico que reconocimos en la primera ola” y que “en CABA tenemos una saturación de camas realmente preocupante”.

Por otra parte, en consecuencia de los reclamos por las restricciones a los bares y restaurantes, el Presidente aclaró que “la gastronomía va a ser auxiliada como el año pasado”, aunque advirtió que “vamos a ser estrictos con los controles porque no tenemos tiempo para dudar”.

También aclaró que trabajará nuevamente junto al Jefe de Gobierno porteño y que harán “un seguimiento conjunto de la ocupación de camas en la Ciudad”, además de que “vamos a recuperar el diálogo para estar encima en el día a día de lo que nos está pasando”.

Por último, Alberto Fernández pidió “tranquilidad” y remarcó que “no son medidas antojadizas ni improvisadas” sino que “estamos haciendo lo que corresponde” basado “en las estadísticas y la información”.