El pasado viernes 1 de octubre se cumplió el primer aniversario del asesinato de Pablo Flores, el chofer de colectivos que recibió cuatro disparos mientras se encontraba trabajando en un recorrido nocturno arriba del interno 75 de la línea 218, de la empresa Almafuerte.

Familiares, compañeros de trabajo y amigos realizaron un acto conmemorativo frente a la terminal de colectivos en Virrey Del Pino en el que pidieron “justicia” y “saber qué pasó y por qué lo mataron”. Hay tres sospechosos detenidos, acusados de haber participado del crimen esa noche.

Según lo reconstruido por la Justicia, Flores manejaba el colectivo cuando dos hombres lo pararon y rápidamente se acercaron a dispararle sin mediar palabra ni con intenciones de robo. El chofer recibió tres disparos en la cabeza y uno en el abdomen, lo que le provocó el fallecimiento inmediato.

Gabriela, su esposa, expresó que considera que “no fue un robo ni un ajuste de cuentas hacia él” porque “estaba en un colectivo que no era suyo y ese día tenía que trabajar a la tarde”, pero hizo el recorrido nocturno. “En la hora que pasó todo (a las 21.45) tendría que haber estado en la empresa”, agregó.

La causa se encuentra a la espera de la definición de la fecha del juicio oral que se desarrollará contra los tres acusados que ya están detenidos: dos de ellos por participar directamente del asesinato y un tercer hombre que aportó el arma y luego intentó ocultarla pero fue hallada en su domicilio.